El
género
Larinioides
Caporiacco, 1934 en la Península
Ibérica se encuentra representado por las especies:
- Araña orbitela jacobea, L. patagiatus
(Clerck, 1757). Las hembras se distinguen por mostrar un
epigino
ovalado y más ancho que largo, con un escapo cuyo tallo es muyu
delgado y se dilata en forma de punta de flecha en su extremo apical.
La piezas basales están muy plegadas lateralmente. El
bulbo copulador
se diferencia del resto de las especies por el gran tamaño de la
apófisis media, bifurcada y con las ramas, muy anchas, sobre
todo la inferior que tiene forma de cuenco. La ápófisis
terminal acaba en un extremo aplanado, laminar. Rara y poco conocida en
la peninsula ibérica, tiene una repartición
holártica.
-
Araña orbitela jacobea común, L. sclopetarius
(Clerck, 1757). El
epigino
tiene un delgado escapo en forma digitiforme. La base del epigino es
plana, rebordeada por las piezas laterales que muestran un gran
lóbulo posterior. La apófisis terminal del
bulbo copulador
tiene forma lobulada. La apófisis media muestra la rama superior
más estrecha que la rama inferior. Especie de
distribución holártica, muy frecuente en la
vegetación de los márgenes de las
corrientes de agua donde construye su gran tela circular.
-
Araña orbitela jacobea mediterránea, L.
suspicax (Pickard-Cambridge, O., 1876). El
bulbo copulador
exhibe una apófisis terminal acabando en punta aguda. La
apófisis media muestra la rama superior de menor tamaño
que la inferior y termina en una punta afilada; mientras que en
L. cornutus tiene un tamaño mayor y termina en punta roma. En el caso de las hembras, a diferencia de
L. cornutus, presenta la base del
epigino muy
dilatada. Especie mediterránea, frecuente en
los humedales (lagunas interiores, salinas, marismas, pantanos, etc.)
de la península ibérica.
-
Araña orbitela jacobea europea o de los rosales, L.
cornutus (Clerck, 1757).
Especie holártica, cuya presencia ha sido confirmada
recientemente en las marismas atlánticas de la Reserva Natural
do Paul de Arzila (Crespo, L.C.
et al., 2009). Debido a la similitud
morfológica y
ecológica con
L. suspicax es necesario delimitar la distribución de esta
última especie en la Península Ibérica. El
bulbo copulador se diferencia de
L. suspicax
por presentar la rama superior de la apófisis media acabada en
punta roma y, en el caso de la hembras, por mostrar la base del
epigino cubierta anteriormente por una piezas laterales y menos dilatada que las hembras de
L. suspicax.