Arañas de tamaño medio,
llegando alcanzar las hembras los 9 mm, mientras que los machos
sólo los 5 mm.
El escudo
prosómico pardo
claro o amarillento,
con el área cefálica sombreada con unas manchas
oscuras
que delimitan una zona más clara en forma de flecha
invertida. Área torácica bordeada
finamente de
negro. Ojos bordeados de negro. Línea ocular posterior casi
recta;
área ocular más ancha anterior que
posteriormente. La distancia entre los ojos medios anteriores es mayor
a la existente entre uno de ellos y el ojo lateral correspondiente.
Altura del clipeo menor o igual al diámetro de los ojos
anteriores. Las patas pardo claro o amarillentas con puntuaciones
negras alrededor de las espinas y anilladas de negro en los extremos
distales de los segmentos.
El
opistosoma fusiforme de color crema.
Normalmente, cruzado por bandas longitudinales de bordes sinuosos pardo
oscuras o negras, que rodean una banda central más clara,
dando
a todo el dorso un aspecto de una fina reticula. Ventralmente, de color
crema con puntuaciones negras y mostrando unas bandas
oscuras laterales alrededor de una banda central
más clara,
que recorren el vientre desde el surco epigástrico a las
hileras.
Los
órganos copuladores se
caracterizan por presentar:
- El
epigino presenta un
escapo en forma de
lengüeta, muy ancho en la base y terminado en un
pequeño borde dilatado y redondeado, que sobrepasa el borde
posterior del epigino.
- El
bulbo
copulador presenta una gran
apófisis terminal (A), membranosa, muy plegada terminada en
un extremo en forma de paleta. El émbolo (E) tiene forma
mazuda y muy esclerotizado. La tégula (T) presenta un
pequeño saliente en la zona inferior y la
apófisis media (M) mazuda termina en dos pequeños
dientes.
Existe poca
información acerca de la biología de esta
especie. Simon (1929) considera que esta especie establece su tela
sobre vegetación baja de colinas áridas o secas,
si bien ha observado
la presencia de algunos individuos bajo piedras.
Especie de
distribución mediterránea
recientemente observada en la Peninsula Ibérica en dos
estepas áridas: Los Monegros (Zaragoza) y Miguelturra, La
Mancha
(Ciudad Real). En ambas ocasiones la observación de
ejemplares adultos se ha realizado en los meses de
otoño.