Arañas de tamaño medio,
alcanzando las hembras 7 mm de longitud, mientras que los machos, de
patas anteriores más largas, están alrededor de
los 5 mm de longitud.
El
prosoma es de color pardo
claro. La
línea ocular posterior casi recta. El área ocular
media, trapezoidal, es más ancha anterior que
posteriormente. La distancia
entre los ojos medios anteriores es mayor a la distancia existente
entre uno de ellos y el ojo lateral correspondiente. Los ojos medios
anteriores son de mayor tamaño que los posteriores. La
altura del clípeo menor o igual al diámetro de
los ojos medios anteriores. Escudo con una corta y longitudinal
fóvea. Las patas de color pardo claro presentando
anillación de color pardo oscuro, pudiendo estar finamente
punteadas de negro. Los machos carecen del diente de la coxa I que
aparece en otros géneros de la familia.
El
opistosoma es
alargado, fusiforme, de
coloración pardo claro. Frecuentemente, acabado en punta,
anteriormente, encima del dorso del prosoma y,
posteriormente, proyectándose por detrás
de las hileras.
Dorsalmente, puede mostrar un par de
filas de manchas blancas que disminuyen de tamaño
según se acercan al extremo posterior. Ventralmente, tiene
un par de bandas laterales más oscuras sobre un fondo pardo.
Los
órganos copuladores muestran las
siguientes estructuras:
- El
bulbo
copulador con una pequeña
apófisis terminal, la tégula muestra un
espolón en su cara ventral. El émbolo lleva en su
base una escama transparente, la cual, tras la
cópula queda
colocada en el epigino. La apófisis media, en forma
de horca, presenta sus dos ramas grandes y afiladas. Patela del
pedipalpo con 2 macrosetas.
- El
epigino
presenta un
estrecho escapo caduco
(caedizo tras la cópula). La base del epigino,
más
esclerotizada, es una foseta
superficial ovalada, transversa, rebordeada y profundamente escotada en
el borde anterior a nivel de la inserción del escapo.
Dividida por la pieza media que es delgada y se dilata en su borde
posterior en forma triangular o trapezoidal. Frecuentemente, se puede
observar, una o dos, las escamas del émbolo de los machos
tras
la cópula, difíciles de quitar.
Existen de 30 a 40
especies del género Larinia
Simon,
1874 repartidas por todo el mundo, a excepción del centro y
norte de
Europa. En el área mediterránea este
género se encuentra representado por una sola especie: Larinia lineata
(Lucas, 1846). En la península ibérica es
frecuente en su mitad sur.